miércoles, junio 22, 2005

Welcome to the fourth avenue cafe

"El ruidoso cadillac 1957 avanza por las frías calles de 'Ningúna parte' bajo la helada lluvia de noviembre que mantiene a la ciudad inmóvil. Ni un alma se pasea bajo las oscuras nubes que cubren al sol. Paseando en su costoso auto por la cuarta avenida, la impactante y misteriosa presencia de un hombre alto y robusto vestido con capa y sombrero negro llama su atención. El gran hombre atraviesa una pequeña puerta de madera pudriéndose. Arriba un pequeño letrero con la leyenda 'Café' le hace dirigir su auto al único establecimiento en servicio a lo largo de toda la avenida. Al cruzar el trozo de madera putrefacto lo sorprende una pequeña pared de ladrillo rojo con una lujosa puerta de mármol. Al otro lado, un maravilloso salón oscuro lleno de mesas circulares apenas para 3 personas cada una, lleno de gente. De un lado del salón está el servicio, elegantes meseros de gran porte vestidos de traje; al otro lado un conjunto musical con guitarras, violines, piano, saxofón... una cantidad increíble de instrumentos; arriba el hermoso cielo oscurecido por las nubes y las gotas de lluvia cayendo sobre el techo de cristal; y tomándolo del hombro, el gran hombre encapuchado, ofreciéndole la mano izquierda diciendo: -Bienvenido al café de la cuarta avenida-."

1 comentario:

Alfredo Carrera dijo...

Saludos, es bueno saber que le sigues a la escribida. En unos días me doy unas vueltas pa leer.

Sadismopuro