martes, noviembre 15, 2011

Cigarros delicados, papel ovalado

Esos cigarros se han amargado. Ya no se pueden fumar. Aún tienen el mismo efecto, pero ya no se pueden fumar. La razón que los consumía se ha secado, ahora es mas una hermana, una valiosa Dakini quizá. Los cigarros se secan, se mojan y se deshacen. Ahora fumo Camel y Malboro, dicen que quizá me matarán mas pronto. Pero es que me da igual, después de todo esos cigarros ya no se pueden fumar.

Hace unos años me sentaba en cualquier rincón de las calles, para entregarme a ese condenado ritual: ver gente pasar, imaginando historias turbias y descabelladas, echar a volar la imaginación, mandarla acompañada de unos delicados sin filtro y una coca cola para humedecer la garganta. Pensando en al menos una veintena de posibilidades respecto a lo que podía ocasionar que una señora gorda le gritara a su hijo, que un hombre apestoso llevará unos zapatos pulcros de color negro, que una chica fina y delgada escogiera por pareja a un hombre gordo y de huesos pesados. Pero esos tristes cigarros ya no se pueden fumar. Me han carcomido los pulmones y me llevaron de la mano a los protocolos de la sociedad: consigue un trabajo y da tu mejor esfuerzo, trabaja hasta tarde, cada día de tu existencia, por que necesitas dedicarte si quieres ganar más, por que necesitas buen curriculum si quieres conseguir otra cosa, incluso si quieres hacer una maestría o un doctorado, pues nadie va a contratar a un pelmazo que ha dedicado su vida entera al estudio pero no tiene un sólo pelo de experiencia laboral. Una persona así, que no sirve para producir, es como un cigarro que ya no se puede fumar.

No, si ya lo decía yo, que tenía que hacer las cosas bien. He decidido dar esos cambios drásticos y dejar todo protocolo atrás. Después de todo, mi principal objetivo siempre ha apuntado a la felicidad. Y ahora que volteo atrás y me recuerdo a mi mismo en mi otra realidad, entiendo que en realidad estoy cansado de las etiquetas y limitantes de los filtros. Que los malboro y los camel no van mas allá. Pero es lo de menos, ya veré la forma de que unos delicados sin filtro se puedan volver a fumar.

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